En Malambo (Atlántico) vive la 'Mamá Noel' con la casa mejor decorada

En Malambo (Atlántico) vive la 'Mamá Noel' con la casa mejor decorada
La vivienda de Neida Fontalvo tiene más de mil artículos navideños.
“¿Vas para la novena donde Mamá Noel?”... “Esa es la que hace la señora que tiene la casa llena de cositas de Navidad...”. Hablaban dos niños de escasos 6 años, en una de las esquinas del barrio Villa Rica, de Malambo (Atlántico), el pasado fin de semana. Los pequeñines se referían a la casa de Neida Esther Fontalvo de de la Hoz, docente de 68 años, quien le ha puesto un gran valor a la Navidad desde su infancia.

Tanta es la importancia de esta época para la educadora que convierte su casa en una especie de museo de artículos navideños, y no conforme organiza una meganovena para el beneficio de los niños más desfavorecidos de su sector.

Quienes la conocen saben que esta época es muy especial para ella por dos razones. Una, es que le recuerda su época de infancia, cuando María Concepción Camargo de Fontalvo, su madre, le decía que pintara los arbolitos de olivo para las decoraciones navideñas. La otra es que gracias a las transformaciones que le hace a su casa, toda su familia gira entorno a ella para reunirse en el fin de año, situación que la llena de alegría.

Cuando llega una visita nueva a la casa de Neida, ella la recibe para hacerle el tour navideño (recorrido donde muestra todos los adornos que posee).

“No hay rincón de mi casa que no tenga los colores y motivos navideños. Los tengo de todos los tamaños y formas”, explica Neida, mientras se pasa entre el televisor de la sala y un Papá Noel sin botas que está sentado en un banco.

La colección de figuras, que se extiende desde la sala al patio, pasando por las habitaciones, la cocina y hasta los baños, está compuesta por más de mil artículos.

“Cuido mucho mis adornos porque muchos me los han regalado personas especiales y otros tantos me han costado unos buenos pesos. Para completar su cuidado y no enredarme al momento de sacarlos, los catalogo por la zona de la casa donde van. Hasta el momento los estoy guardando en unas 60 cajas”, aseguró la educadora, mientras acomodaba un muñeco de nieve gigante que tiene en el patio.

Gran parte de los artículos son manualidades hechas a base de tela y relleno, y otros son de porcelana.
Las mujeres que entran a la casa de Mamá Noel pasan por dos momentos. El primero es el de admiración y luego el de contemplación. En ese último, las curiosas se lanzan a ver los artículos a corta distancia y en silencio. Después de 10 segundos dicen: “Qué divino este, mira este otro que curioso...”.

Aún no ha terminado la Navidad y Mamá Noel ya está nostálgica, porque sabe que verá su casa, como ella misma dice, “vacía y maluca”.

Sin embargo, solo se trata de empacar la fantasía.

Daniel Escorcia Lugo
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla.
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