Con Carlos Bacca, Sevilla se coronó campeón de la Europa League

Sevilla y Benfica definen desde los penales la final de la Europa League, que se disputa en Turín, Italia, tras empatar 0-0 en 120 minutos.

El conjunto español contó entre sus filas con el atacante colombiano, Carlos Bacca, que abandonó la cancha por cansancio a un minuto de finalizarse el juego.

Tras el primer tiempo, ninguna de las dos escuadras pudo abrir el marcador, debido al orden táctico de los estrategas, que le han dado más relevancia al equilibrio defensivo y no a la búsqueda de la apertura del marcador.

La primera opción del partido la tuvo el colombiano Carlos Bacca, que buscó el espacio en el área y recibió un pase profundo que no pudo controlar cuando el juez de línea lo sancionaba con un fuera de lugar.

Luego, Garay tuvo una clara para Benfica tras recibir un centro que el jugador argentino no pudo enviar al fondo de la portería.

En la segunda mitad, Benfica inclinó la cancha a su favor con mayor presencia ofensiva, pero no pudo abrir la pizarra a pesar de varias llegadas de peligro.

Los españoles también tuvieron opciones, aunque se dedicaron a aguantar las embestidas de los portugueses y dejaron a Carlos Bacca solo en el ataque.

Tras el empate en los 90 minutos, el duelo se define en la prórroga, en la que Bacca perdonó un mano a mano con el portero Oblak al minuto 101.

En el segundo tiempo del alargue, los dos equipos bajaron el ritmo por el cansancio y resignaron la definición del campeón a la tanda de penales.

Sevilla busca ganar la tercera Europa League de su historia y el colombiano, junto al croata Iván Rakitic, es uno de los estandartes del club para lograr el objetivo.

Benfica por su parte, quiere deshacerse de lo que ha llamado su maldición. Los portugueses han disputado siete finales internacionales y todas las han perdido.

Benfica cuenta con los argentinos Ezequiel Garay y Nico Gaitán.
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