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| En el barrio de San Cristobal estaba montada la central de operaciones |
El súper hacker era integrante de una banda de siete personas que engañaban y robaban a diferentes personas en el mundo a través de diferentes páginas de transferencias de dinero y de juegos por internet.
Según el diario La Nación, cuando la policía llegó a su casa ubicada en el barrio de San Cristóbal pudo encontrar la evidencia de computadores programados, cables de conexión especiales, servidores, routers y 14 discos externos.
Dentro de las otras seis personas sospechosas se encuentra el propio padre del joven, un ingeniero de sistemas con quien todavía vivía. La investigación inició en el 2012 cuando un empresario denunció el haber sido víctima de un robo remoto a través del portal Dineromail.
A partir de ahí la policía pudo llegar a la conclusión de que la procedencia de ese robo era la misma de otros sitios en internet como los de juegos en línea. La estrategia de robo utilizada por el joven consistía en crear un virus informático del tipo ‘malware’ que realizaba los desvíos del dinero.
Luego del análisis de las cuentas fraudulentas, los investigadores lograron dar con la dirección donde vivía el joven (lugar en el que la operación se concretaba) y la de una persona en Rosario (lugar donde se cobraban todas las transferencias de dinero).
Para el arresto, la policía tuvo que cortar la luz, ya que el hacker tenía cámaras instaladas en su propio barrio para evitar cualquier captura sorpresa.
